La mejor librería del país está en Florida

Nacido como sueño de un proyecto familiar, Casa Florida abrió sus puertas como un centro de estudios artísticos y galería del arte. Tras afirmar su perfil y ganar prestigio en su sede de José María Paz 1530, en Florida, a los pocos años sumó su apéndice que iba a tener un crecimiento tan importante, que iba a transformarse en la vedette del espacio, hoy compartiéndolo con un cálido café y una vinoteca de bodegas boutiques. Así abrió sus puertas Musaraña Libros, de la mano de Alejandro Bidegaray, quien luego de varios años en Europa, volvió a volcar en el proyecto familiar, las ideas absorbidas y gestadas en el Viejo Mundo.

Vale comenzar por el final de la historia, y decir que en 2022, Musaraña Libros fue galardonada como la mejor librería del país, al recibir el Premio a la Labor Librera, en el marco de la Feria de Editores, realizada en el Complejo Art Media. 

La trascendencia del galardón recibido se refleja en el hecho de que el premio busca reconocer el trabajo de las librerías y la postulación estuvo abierta a espacios de todo el país. Propone pensar el trabajo de las librerías más allá de la mera venta de libros. Reconoce la labor de los libreros en la difusión del pensamiento y la literatura y la función social de la librería como centro de reunión y nexo con la comunidad.

El jurado estuvo integrado por Enrique Avogadro, ministro de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, Mariano Blatt, editor y poeta, Natalia Gelós, escritora y periodista, Federico Gori, promotor cultural, Santiago Subiela, librero y editor, y Soledad Urquía, escritora y editora.

Los organizadores del Premio, señalan que: “Este premio apunta a las librerías que trabajan de forma incansable por la difusión del libro y generan un espacio de intercambio cultural dentro y fuera de su espacio físico. Las librerías son un foco de dinamización de la cultura local y una conexión con el pensamiento internacional”.

Retomemos el orden cronológico, y recordemos los primeros pasos de Musaraña Libros, allá por 2012, tal como lo recuerda Alejandro Bidegaray: “La posibilidad de abrir una librería, me encantó. A todos los que nos gusta leer libros tenemos secretamente el berretín de poner una librería. Yo había vuelto con muchas ideas de España, donde me formé en historietas, a través de la red de bibliotecas públicas, y veía que en las librerías generalistas que me gustaban le estaban dando mucho espacio al libro ilustrado, al comic, sacándolos de las comiquerías solamente”.

El crecimiento de la librería se basó en el ABC de los sólidos proyectos que llegan a ocupar espacios vacíos, ávidos por ser ocupados. Alejandro, señala: 

"Fuimos bastante pioneros. Teníamos una librería general, pero con un espacio destacado para el libro visual, el libro ilustrado, el comic, y eso definió mucho nuestra identidad, que hoy ya es muy fuerte y nos distingue. Cuando abrimos, muchos nos decían ‘qué rara la elección del material’, pero paulatinamente fueron aceptando y valorando esa característica. Arrancamos muy puristas: todo libro escogido, narrativa, poesía, música, diseño, arte, historietas, ilustrados, comic, pero muy puntualmente seleccionado. Y así como fuimos encontrando un público ávido de eso, también nosotros nos fuimos aggiornando al público. Sin perder nuestra esencia hemos ampliado nuestra oferta, y lo que se pide, si no lo tenemos, lo traemos”.

Hoy, aparte de contar con una amplia oferta de libros gráficos, comics y literatura infantil, Musaraña Libros se ha convertido en vidriera para muchas editoriales independientes, como Sigilo, Godot, Caja Negra, Chai Editora, Santos Locos Poesía, entre muchas otras, que llenan sus anaqueles.

Julia Bustos, que se sumó a la librería en 2017, asocia el nombre de la librería al espacio generado: “La musaraña es el nombre de un mamífero pequeño, es similar al topo y excava madrigueras que tapiza con vegetación. La librería es como una cueva, un refugio. Las personas entran y enseguida se sienten a gusto. Además, la madera aporta calidez y un detalle muy especifico que hizo Alejandro es que la pintó de negro. Eso lo vuelve más madriguera. Para mí, es muy importante que en una librería las personas que entran, se quieran quedar. Porque si no, no hay forma de que la persona encuentre lo que no viene a buscar pero la librería tiene para ofrecerle. Si la persona ingresa, quiere quedarse y puede charlar, empieza a encontrar lo que no estaba buscando pero necesitaba”.

Y así es. Entrar a Musaraña Libros es entrar a un espacio especial, donde el tiempo se mide diferente y el ambiente se inunda de silencios, sugerencias y hojas pasando, todo acompañado de una suave buena música que proviene de vinilos.

Pero Musaraña es más que una librería, es una editora con progresivo mayor prestigio en el ambiente editorial.

Alejandro Bidegaray nos dice: “Empezamos a editar, primero como deseo personal, pero con el paso del tiempo pasó a ser un proyecto paralelo, pero integral en el proyecto general. Nuestro primer libro fue “Vapor”, del catalán Max, que había conocido en España, y que en Europa la estaba rompiendo y que desde que lo lanzamos anduvo muy bien acá. Hoy nos enorgullece el catálogo que hemos construido. Y tenemos muchos proyectos para encarar”.

Volviendo al premio recibido, Alejandro Bidegaray dice: “Uno en la librería tiene el reconocimiento de los clientes todos los días, porque mucha gente te profesa su amor o dice cosas como ‘qué bueno que estén acá’. Las librerías se vuelven pequeños faros en los barrios, pero tener el reconocimiento de autores, editores, corredores de editoriales, periodistas, que son personas que día a día trabajan con la misma materia que vos, también te da mucha alegría”.

Y con esa alegría y reconocimiento, siguen abriendo sus puertas todos los días, a la espera de sus amigos...lectores..