Resiliencia en primera persona

Soy Verónica Vidal, tengo 44 años, actualmente concejal del municipio Vicente López, por Juntos por el Cambio. Quiero compartir con ustedes esta palabra que hoy escuchamos más frecuente:“resiliencia”.  Nunca había sido tan necesaria como en este momento en el que la forma en la que percibimos y vemos el mundo están definiendo la economía, cambios sociales y culturales debido a la pandemia. Para los que la palabra resiliencia es nueva, significa la capacidad que tiene una persona para superar circunstancias traumáticas, es la habilidad de salir de una experiencia negativa y convertirla en positiva y un aprendizaje. Las personas resilientes tienen la capacidad de salir de las adversidades y ver los problemas como retos. 

Esto es lo que he vivido hace 37 años atrás… sufrí y afronté un accidente domestico que me llevó a perder mi brazo derecho. Ese día mi manera de seguir la vida cambió, no terminó, compadeció, traumatizó, simplemente cambió. 

Vivo siempre el momento presente, recordando la importancia de la vida, el poder crecer, desarrollar vínculos con otros, aprender, conocer el mundo y un sinfín de actividades que más allá de cualquier condición, la vida me permite afrontarlas.

Cada nuevo desafío, son etapas que vivo como pruebas a superar, para mí misma. Buscando la satisfacción en mi interior de que todo se puede, aunque no sea con los tiempos o maneras habituales.

Llevo adelante mi vida en forma plena y con inmensos desafíos que día a día yo misma me impongo. Es la manera de mostrarme, que mi condición es simplemente una condición. Y depende solo de mi, seguir y afrontar la vida haciéndome cada vez más fuerte, como así también aprendiendo de un contexto exterior muchas veces hostil. Pero eso no me vence, al contrario, lo transformo en fuerza y energía para seguir.

Mi resiliencia: esa situación traumática que un día me tocó vivir, fue el inicio de una elección de vida de superación. No es fácil, pero que sea menos difícil, eso depende de mí.

Todos podemos ser resilientes, en la medida en que lo decidamos.

Por ello es importante que desde pequeños eduquemos a los niños para que sean personas fuertes y responsables, enseñándoles a hacer frente a todas las contrariedades que se les puedan presentar a lo largo de su vida.