Libros: Epistolario semi imaginario

(Por Juan Carlos Bidegaray). Ha llegado a las librerías de Buenos Aires una edición de "Las cartas de Eros", del gran escritor chileno Enrique Lihn, en el que el autor nos presenta seis cartas dirigidas a distintas mujeres, quienes, salvo una, son  producto de su imaginación, pero no de su total invención.

Lihn ha sido uno de los más destacados, creativos y multifacéticos literatos latinoamericanos del pasado siglo.

Si bien fue reconocido y muy premiado por su obra poética, fue un creador que abordó a través de su vida la ficción, los ensayos, la crítica, el teatro, las performances y hasta la historieta, transformándose en un referente de la Generación del 50 chilena.

De exquisita sensibilidad en la creación de su prosa poética,  manifestada desde su primer poemario, "La pieza oscura”, escrito en los años sesenta, hasta "Diario de muerte", conjunto de trabajos que dejó antes de morir y que fueron póstumamente  publicados.

Lúcido, ácido y escéptico en sus análisis y opiniones,  fue a lo largo de su vida un gran docente y, con su accionar, comprometido en su militancia política.

"Las cartas de Eros", escritas por Lihn a comienzos de los 80, nos llegan de la mano de una edición de la joven y autogestionada Editorial Overol de Santiago de Chile, que las publicó en el 2016.

En estas cartas, dirigidas a mujeres "semi imaginarias", el autor desnuda sus sentimientos a través de inicios, finales, encuentros, desencuentros, necesidades, engaños y todo aquello que gira alrededor del amor y el desamor.

La única carta en donde la destinataria está claramente identificada, es la que le dirige a Gabriela Mistral, que no deja de tener su componente de fantasía, ya que la escribió 20 años después de la muerte de la poeta. En ella le transmite su enamoramiento y admiración por su persona y su obra. Esta carta fue publicada previamente, en 1997, en "El circo en llamas", recopilación póstuma de sus ensayos.

Este delicioso y a la vez profundo epistolario nos lleva por las diferentes vertientes de la relación amorosa desde la fantasía y el deseo al dolor de abandonar o ser abandonado. 

Dice Enrique Lihn en una de sus cartas dedicada a Consuelo:"Caí lona en cualquier tipo o cantidad de contradicciones, pero con la blandura de un sentimental, no la dureza de un cínico".