¿Es seguro navegar en el Delta?

(Por Marcelo Cavaleiro) Los cuasi accidentes son moneda corriente, y los accidentes, más frecuentes de lo que pueda suponerse en los cursos de agua del Delta. El fatal desenlace del padecido por Daniela Arnolfo, mientras hacía kayakismo, a metros de la Estación Fluvial de Tigre, hizo que cobrara una trascendencia mucho mayor y encendiera las alarmas que debieran haberse encendido con anterioridad.

A los pocos días, cuando Daniela peleaba por su vida aún, kayakistas y remeros de distintos clubes náuticos de Tigre y San Fernando hicieron una protesta, con el fin de exigir que se extremen los controles de Prefectura.

En dicha protesta, Carolina Verón, que integra la capitanía de remo del Club San Fernando, señaló: "Fue una tragedia evitable. La gente que hace remo y kayak lo vive todos los días. Es la ley de la selva, el más grande pisotea al más chico. Nos pasan las lanchas como si no nos vieran".

El accidente que se llevó la vida de Daniela Arnolfo lo protagonizó la lancha de pasajeros “Elena Delta” y la causa judicial, en manos del fiscal de Tigre Mariano Magaz, está en plena etapa de instrucción y peritajes para determinar, tanto las causas como las responsabilidades que influyeron en el desenlace. En principio se determinó que tanto el patrón como el marinero de la lancha de pasajeros estaban correctamente embarcados, contaban con la habilitación profesional correspondiente y sus análisis de alcoholemia dieron negativos.

¿Cuál es la realidad que se vive en los ríos en los que dicen que rige la ley de la selva? Un experimentado navegante e isleño señala que lamentablemente los códigos de navegación no escritos se han abandonado. “Hay muchos conductores que se suben a una lancha pero los desconocen y por ende no los cumplen”.

Puede comprobarse fácilmente cualquier fin de semana hasta desde el Paseo Victorica, donde se ve circular a embarcaciones a velocidades excesivas, más teniendo en cuenta el congestionado tránsito de barcos de todo tipo y tamaño, con y sin motor, que los fines de semana, principalmente, tapizan los ríos de la zona.

Es en ese momento, y ante este incremento de embarcaciones, que la Prefectura implementa el Operativo Senade, siglas de "seguridad de la navegación deportiva", desplegando sus unidades en los distintos cursos de agua para realizar acciones de prevención, control, pedido de documentación y ordenamiento de un flujo de embarcaciones que suele transformarse en un verdadero caos. En horas pico puede haber más de 5000 embarcaciones navegando desde el alto Delta hacia las marinas de Tigre, San Isidro y San Fernando. Si a eso se le suman las lanchas de pasajeros, los kayak, motos de agua, botes y el tránsito interisleño habitual, puede entenderse que hasta se produzcan embotellamientos.

Según cifras de la Agencia de Recaudación de la Provincia de Buenos Aires, las embarcaciones deportivas registradas en Tigre (es decir, utilizadas para fines recreativos o atléticos) mostraron un incremento del 69% en tres años y llegaron a 7.559. En el caso de Vicente López, el salto fue aún mayor: del 104 %.

En la protesta convocada por miembro de clubes de remo y náutica se puso énfasis en que a veces la Prefectura no da abasto para hacer un control efectivo: “Son unos 2.400 kilómetros de cursos de agua en la zona y es imposible estar en todos lados. Por eso es tan necesaria la responsabilidad de quienes navegan. Tienen que tener respeto por las embarcaciones más chicas. Disminuir la velocidad para evitar oleajes peligrosos.Y esto no siempre se ve. Hay mucha desaprensión y falta de respeto”.

¿Es peligroso hoy navegar en el Delta?

Nos dicen: “Sí. Es una realidad. Y uno no lo dice para meter miedo, sino para que se cree conciencia de que cada uno tiene que aportar su grano de arena, porque sino, la situación se va a poner cada vez peor”.

Con eje en la navegación y seguridad fluvial, el Consejo Asesor Permanente Isleño (CAPI) convocó a una reunión para debatir medidas de prevención en la navegación de embarcaciones fluviales. El intendente de Tigre, Julio Zamora, participó del encuentro junto a representantes de Prefectura Naval Argentina, el Centro de Operaciones Tigre (COT), miembros de la dirección provincial de Islas, presidentes de clubes de remo y empresas de transporte náutico.

Zamora señaló: “Debemos trabajar mancomunadamente para garantizar la seguridad de vecinos y turistas que navegan por nuestro Delta. Si bien el municipio no tiene jurisdicción sobre el control del manejo de transporte fluvial, vamos a colaborar en todo lo que este a nuestro alcance”.

Ademas, el intendente cuestionó al gobierno provincial por la desidia y el deterioro de las embarcaciones fluviales públicas y escolares: “Hace años que venimos reclamando mejoras en el trasporte pero no obtenemos respuestas de la gobernadora Vidal. Los alumnos de las escuelas de Islas viajan en lanchas de 1950 y necesitamos que tomen cartas en el asunto para que no tengamos otro accidente”.

Entre los temas abordados, se debatió sobre la seguridad y velocidad en la navegación de las embarcaciones, la manera de ordenar el tránsito fluvial, la relocalización de muelles y amarras y la formulación de acciones conjuntas entre instituciones, Prefectura Naval y Defensa Civil, para garantizar el bienestar de pasajeros y remeros deportivos.

La presidenta del Honorable Concejo Deliberante de Tigre, Alejandra Nardi, sostuvo que “cada uno tenemos que hacer nuestro aporte para que no ocurran más accidentes. Entre todos debemos encontrar soluciones inmediatas para preservar la integridad tanto de los vecinos isleños como de aquellos que visitan nuestro Delta”.

En Prefectura son conscientes de la problemática y sobre ella trabajan intensificando los operativos. En la zona del Delta del Paraná, la Fuerza destina todo su equipamiento de control en cada acción. Durante un fin de semana, la institución destina a la zona más de 800 efectivos y 400 medios fluviales. En estos operativos se inspeccionan alrededor de 2.000 embarcaciones.

Prefectura también presta una importante información que es fundamental para la navegación. Cada 30 minutos, operadores emiten recomendaciones útiles y actualizan el estado de mareas y del clima a través de la estación 1.90 Delta Prefectura Naval Radio, por el canal 74 del servicio móvil marítimo. También responden requerimientos de los navegantes las 24 horas. Y a los 15 y 45 minutos de cada hora, un equipo especial transmite automáticamente -por el canal 212 (internacional) y por la frecuencia WX28- datos sobre el clima y el estado del río.

¿Alcanza todo eso para hacer segura la navegación por el Delta?

Si la problemática la trasladáramos a las avenidas, calles y rutas, diríamos que la mayor parte de los accidentes ocurren por culpas humanas, y en menor medida por inconvenientes mecánicos o problemas de la infraestructura vial.

Volvamos a los cursos de agua. Allí pasa exactamente lo mismo. Los cuasi accidentes, así como los accidentes obedecen a desatenciones, irresponsabilidades, impericias o factores que inciden sobre las condiciones de manejo -alcohol, drogas-.Todo lo que se haga para la prevención, ayuda, pero en la pericia de cada navegante recae la máxima responsabilidad para evitar lo peor.