Las botas de San Martín

“…Así se ocupaba de cosas que solamente un espíritu mezquino podría calificar de pequeñas. Como la preocupación por el hecho de que parte de sus tropas –las mandadas por Las Heras- estuvieran absolutamente descalzas. El hecho surge de un documento inédito que damos a conocer ahora. Se trata del oficio que envió al gobernador intendente de Córdoba, donde le explica precisa y literalmente, que dicha tropa ´absolutamente está descalza´ y le pide la remisión de quinientos pares de zapatos. La solicitud la hacía el Libertador, porque en Córdoba podía conseguirse esa partida por la mitad del precio que en Mendoza. Pero no vacilaba en detallar con minucia las características del calzado: “su calidad ha de ser fuerte, de dos suelas, y el material de suela descarnada, altos de hebilla y sobre todo grandes, exceptuando algunos pares como tambores”.

“…Quería botas grandes pues antes de iniciar el cruce de la cordillera las hará rellenar de cuanto trapo se encuentre para proteger del frío los pies de los soldados. ¿Se habrán acordado de estas preocupaciones sanmartinianas los que prepararon la toma de las Malvinas?”.